Crónica del Miércoles Santo 2023: La Gracia del Señor de las Necesidades se derramó por Cabra
La del Miércoles Santo, para nuestra Agrupación, es una de esas tardes, pues acudimos al reencuentro con una de esas Hermandades a las que más tiempo llevamos acompañando, buscando contemplar de nuevo el rostro del Señor de las Necesidades de Cabra y reconfortarnos con su compañía y su gracia.
Como cada año, tras concluir la Eucaristía de su Cofradía, la Cruz de Guía seguida de nazarenos de burdeos y marfil salía a la calle, si bien con algo más de antelación a años anteriores, aproximadamente a las 8 de la tarde. El característico y ronco sonido de los añafiles anuncia que el paso del Señor se levanta en el interior del templo de Santo Domingo de Guzmán para aproximarse a la puerta. Jesús, que se abraza a su Cruz, sale a las calles de Cabra sonando el Himno Nacional en su honor que se sigue del final de la marcha Presentado a Sevilla que se enlaza con las marchas Jesús del Prendimiento y Nuestro Señor. Es Éste, Nuestro Señor de las Necesidades, Nuestro Señor de las Tres Gracias, presentado a su pueblo al que se adentra ya por la señorial calle Priego que discurre con marchas eminentemente clásicas: Himno de San Antonio, Oración, La Oración del Huerto.
Con el canto Cerca de Ti, Señor, Jesús de las Necesidades revira para saludar a las RRMM Agustinas ante una ventana de su convento del que se despide con otra adaptación de un canto litúrgico, Resucitó, revirando posteriormente a la Plaza de San Agustín ante cuyo Templo de Nuestra Señora de las Angustias, suena otro clásico, la marcha Virgen de las Angustias, en su honor.
El Señor se encamina a la calle Dionisio Alcalá Galiano en la que ¡Oh, pecador! es la única marcha que suena, pues el resto de calle, junto con un tramo de la calle Cervantes, se realiza en completo silencio en sensibilidad hacia las personas autistas, para que puedan, de esta forma, acercarse a contemplar al Señor sin ningún impedimento.
Este recogimiento se rompe al final de dicha calle Cervantes, cuando el paso del Señor se dispone a revirar hacia la Carrera Oficial egabrense, ubicada en la Avenida José Solís Ruíz, saludando el Señor al primer palco con una sucesión de marchas compuesta por Mi Cristo de Bronce y Reina de Reyes. Vuelven sones algo más clásicos en el resto de la Avenida, con marchas como A los pies de Sor Ángela, ¡Oh, bendita Estrella! o La Salve, sones que se vuelven más intensos cuando el paso ingresa en la amplia Plaza de España, interpretándose aquí Virgen de la Paz y Señor de San Román ante el último palco.
El cortejo afronta así el regreso a su templo revirando a la calle Redondo Marqués caminando con otro clásico, Alma de Dios, pasando posteriormente en esta parte del recorrido a un repertorio algo más intenso con marchas como Sangre en tus Clavos (con la que se llega a la calle Doña Leonor), ¡A la Gloria! o Aurora de Resurrección.
Costaleros del Amor es la partitura que se coloca en nuestro atriles en su lugar de siempre, la revirá a la calle Enrique de las Morenas, separándonos apenas un par de calles del final de nuestro Miércoles Santo, pero sin dejar de sonar nuestra Agrupación para el Señor de las Tres Gracias y sus costaleros, que aprovechan estos últimos tramos para recrearse, caminando al compás de marchas como Ave María -revirando ya hacia la calle Marqués de Cabra-, Reo de muerte, Redención, Pasión y Amargura o Consuelo gitano
Cuando se iba acercando la medianoche, la inmortal La saeta pone la banda sonora a la entrada del Señor abrazado a su Cruz a la plazuela que antecede a su templo, dando los costaleros la última revirá con la marcha Reina de Reyes. El Señor ya se ubica ante las puertas de Santo Domingo de Guzmán, se dispone aquí a morir el Miércoles Santo egabrense a falta de apenas 10 minutos de la medianoche que es cuando Jesús de las Necesidades atraviesa el umbral de la puerta. Tras el pertinente Himno en su honor, nuestra banda, no queriéndonos despedir todavía de Él, lo acompaña al interior de su Iglesia con un emocionado recuerdo al que fuera Hermano Mayor y también un amigo, el querido José Cádiz, sonando entre los ecos de los muros dos marchas propias, A ti, José y Nazareno del Cielo. Pasa la medianoche ya cuando los cuatro zancos del paso del Señor de las Tres Gracias se posan en el suelo de su capilla poniendo punto y final a este Miércoles Santo, pero con el deseo de que, para nosotros, sea un punto y seguido en nuestra historia común.

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