Crónica del Miércoles Santo 2018: abrazado a su Cruz, Jesús de las Necesidades volvió a bendecir Cabra
Tras el Martes Santo con la comodidad de estar en casa, pasábamos ya a un Miércoles Santo en el que tocaba volver a coger una carretera que ya no soltaríamos en lo que nos restaba de Semana Santa, para viajar a un destino en el que, no obstante, nos sentimos tanto o más cómodos y sin duda mejor recibidos que en casa. Cabra nos esperaba un segundo Miércoles Santo tras la grata experiencia para ambas partes del pasado año, volviendo a acompañar a la devotísima imagen de Jesús de las Necesidades. Pero este año, a pesar del siempre grato y hospitalario recibimiento que recibimos de esta Cofradía, nos faltó un poco de calor, un pellizco de esa hospitalidad, la que nos daba D. José Manuel Cádiz Córdoba, queridísimo Hermano Mayor de esta Hermandad y gran cofrade egabrense que nos dejó repentinamente el pasado noviembre.
Presente su memoria en nuestras oraciones y en nuestra música, al igual que para sus hermanos que lo recordaron con su costal a los pies del Señor, las puertas de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán se abrieron pasadas las 8 y cuarto, dando paso a la cruz de guía y a los nazarenos. El sonido de los añafiles, aquí popularmente llamados "abejorros", tradición egabrense que algunas cofradías de la villa mantienen similar a aquellas bocinas, hoy usadas como ornamentos, que anunciaban la llegada de los pasos, anuncia aquí que el paso está próximo a su salida. Interpreta nuestra Agrupación el Himno Nacional antes de traspasar el Señor de las Tres Gracias la primera puerta del templo que sortea permitiendo a Cabra recibir la bendición del Señor que se abraza a la Cruz. Interpreta nuestra banda tras la primera levantá el final de la marcha La saeta que se enlaza a la marcha Cuando me alejé de Ti con la que el paso se aleja de su templo, girando seguidamente con Virgen de la Paz hacia la calle Priego.
Entre los señoriales edificios nuestra Agrupación interpreta la marcha propia El Cielo es tuyo, sones melancólicos con los que nuestra banda siempre recuerda a un compañero en el Cielo con los que en este día nos acordamos de otra persona que, a buen seguro, lo estaría acompañando viendo como el Señor camina a los sones de la banda. Con su andar de siempre, de frente, ese andar fino y elegante que tan bien casa con la magnífica imagen del Señor, los costaleros avanzan por la calle con las marchas ¡Oh, pecador!, Nazareno de la Trinidad y Estrella, Reina del Cielo. Cae ya la noche con esta marcha con la que el paso se aproxima a las cercanías del Monasterio de Nuestra Señora de las Angustias, revirando con el canto Resucitó en la siguiente chicotá hacia la ventana en la que Jesús de las Necesidades saluda a las RR. MM. Agustinas que lo regentan, sonando tras el saludo otro canto, el Himno de San Antonio.
Posteriorente, pasando por el citado Convento de las Angustias, suena, no podía ser de otra forma, Virgen de las Angustias, marcha que marca la entrada a la calle Dionisio Alcalá que seguiría hacia la calle Cervantes la cual enfila la procesión para buscar la entrada en la Carrera Oficial egabrense. Pasan más de las 9 de la noche, con cierto adelanto a su horario, y el paso se encuentra al final de la citada calle Cervantes, revirando poco después para entrar en Carrera, algo que hace en riguroso silencio como señal de duelo por su Hermano Mayor. Tras la arriá de protocolo ante el palco, la banda vuelve a poner sus sones al Señor interpretando la tradicional La saeta, interpretando a lo largo del recorrido oficial las marchas La Salve, Reo de muerte, Consuelo gitano, culminando en la Plaza de España con ¡Oh, bendita Estrella!
Comienza el regreso a casa, el regreso a su templo que se inicia con la marcha En la Gloria, Dios te Salve. Al igual que el pasado año, nuestra banda y la Cofradía intensifican en esta parte final su repertorio con marchas como ¡A la Gloria!, Costaleros del Amor que suena en la revirá de Juan Valera a Enrique de las Morenas, Aurora de Resurrección en esta última calle, buscando la calle Marqués de Cabra, la última del recorrido con el templo ya vislumbrándose al fondo. Recorremos esta calle con Redención, Redención, Pasión y Amargura, llegando con Jesús del Prendimiento a la calle San Juan de Dios en la amplitud que ofrece el espacio ante la Parroquia. Es ya más de medianoche y el Señor encara la puerta y revira mirando a su pueblo con el recogimiento de Ave María, última marcha que sonará tras Él en la calle. Los costaleros vuelven a maniobrar para sortear el dintel de la puerta interior de Santo Domingo de Guzmán, tras lo cual suenan los acordes del Himno Nacional. Con el paso ya en el interior suena una última marcha en la noche: A ti, José. A ti, querido José Manuel, dedicamos junto a tus hermanos esta última marcha como todas las de este Miércoles Santo 2018 con la esperanza que seguro te encuentras junto a Jesús de las Necesidades.
Con este recuerdo, la Agrupación cierra esta jornada habiendo disfrutado de nuevo de una jornada y una procesión maravillosas por las calles egabrenses acompañando al Jesús de las Necesidades, al Señor de las Tres Gracias, que abrazado a su Cruz, la Cruz de nuestra salvación, bendijo otro año más a su pueblo.
Presente su memoria en nuestras oraciones y en nuestra música, al igual que para sus hermanos que lo recordaron con su costal a los pies del Señor, las puertas de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán se abrieron pasadas las 8 y cuarto, dando paso a la cruz de guía y a los nazarenos. El sonido de los añafiles, aquí popularmente llamados "abejorros", tradición egabrense que algunas cofradías de la villa mantienen similar a aquellas bocinas, hoy usadas como ornamentos, que anunciaban la llegada de los pasos, anuncia aquí que el paso está próximo a su salida. Interpreta nuestra Agrupación el Himno Nacional antes de traspasar el Señor de las Tres Gracias la primera puerta del templo que sortea permitiendo a Cabra recibir la bendición del Señor que se abraza a la Cruz. Interpreta nuestra banda tras la primera levantá el final de la marcha La saeta que se enlaza a la marcha Cuando me alejé de Ti con la que el paso se aleja de su templo, girando seguidamente con Virgen de la Paz hacia la calle Priego.
Entre los señoriales edificios nuestra Agrupación interpreta la marcha propia El Cielo es tuyo, sones melancólicos con los que nuestra banda siempre recuerda a un compañero en el Cielo con los que en este día nos acordamos de otra persona que, a buen seguro, lo estaría acompañando viendo como el Señor camina a los sones de la banda. Con su andar de siempre, de frente, ese andar fino y elegante que tan bien casa con la magnífica imagen del Señor, los costaleros avanzan por la calle con las marchas ¡Oh, pecador!, Nazareno de la Trinidad y Estrella, Reina del Cielo. Cae ya la noche con esta marcha con la que el paso se aproxima a las cercanías del Monasterio de Nuestra Señora de las Angustias, revirando con el canto Resucitó en la siguiente chicotá hacia la ventana en la que Jesús de las Necesidades saluda a las RR. MM. Agustinas que lo regentan, sonando tras el saludo otro canto, el Himno de San Antonio.
Posteriorente, pasando por el citado Convento de las Angustias, suena, no podía ser de otra forma, Virgen de las Angustias, marcha que marca la entrada a la calle Dionisio Alcalá que seguiría hacia la calle Cervantes la cual enfila la procesión para buscar la entrada en la Carrera Oficial egabrense. Pasan más de las 9 de la noche, con cierto adelanto a su horario, y el paso se encuentra al final de la citada calle Cervantes, revirando poco después para entrar en Carrera, algo que hace en riguroso silencio como señal de duelo por su Hermano Mayor. Tras la arriá de protocolo ante el palco, la banda vuelve a poner sus sones al Señor interpretando la tradicional La saeta, interpretando a lo largo del recorrido oficial las marchas La Salve, Reo de muerte, Consuelo gitano, culminando en la Plaza de España con ¡Oh, bendita Estrella!
Comienza el regreso a casa, el regreso a su templo que se inicia con la marcha En la Gloria, Dios te Salve. Al igual que el pasado año, nuestra banda y la Cofradía intensifican en esta parte final su repertorio con marchas como ¡A la Gloria!, Costaleros del Amor que suena en la revirá de Juan Valera a Enrique de las Morenas, Aurora de Resurrección en esta última calle, buscando la calle Marqués de Cabra, la última del recorrido con el templo ya vislumbrándose al fondo. Recorremos esta calle con Redención, Redención, Pasión y Amargura, llegando con Jesús del Prendimiento a la calle San Juan de Dios en la amplitud que ofrece el espacio ante la Parroquia. Es ya más de medianoche y el Señor encara la puerta y revira mirando a su pueblo con el recogimiento de Ave María, última marcha que sonará tras Él en la calle. Los costaleros vuelven a maniobrar para sortear el dintel de la puerta interior de Santo Domingo de Guzmán, tras lo cual suenan los acordes del Himno Nacional. Con el paso ya en el interior suena una última marcha en la noche: A ti, José. A ti, querido José Manuel, dedicamos junto a tus hermanos esta última marcha como todas las de este Miércoles Santo 2018 con la esperanza que seguro te encuentras junto a Jesús de las Necesidades.
Con este recuerdo, la Agrupación cierra esta jornada habiendo disfrutado de nuevo de una jornada y una procesión maravillosas por las calles egabrenses acompañando al Jesús de las Necesidades, al Señor de las Tres Gracias, que abrazado a su Cruz, la Cruz de nuestra salvación, bendijo otro año más a su pueblo.

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