Crónica del Viernes Santo 2022: sones para ayudar con su Cruz al Nazareno de Torremolinos
Decía sobre el tiempo el escritor William Shakespeare que es muy lento para los que esperan pero muy corto para los que gozan. Así, nuestra espera de tres años para volver a vivir nuestra Semana Santa que se nos había hecho eterna, ahora que la gozábamos se nos escapaba entre los dedos, llegando ya a la antepenúltima cita para nuestra Agrupación en esta Semana Grande en la jornada de la tarde del Viernes Santo.
En esta jornada, dejábamos la proximidad de nuestra propia provincia, en la que habíamos desarrollado prácticamente todos nuestros acompañamientos hasta ahora (a excepción de la sevillana, aunque también cercana, localidad de Fuentes de Andalucía) y nos trasladábamos al que sería nuestro destino más lejano en esta Semana Santa 2022, a la Costa del Sol malagueña, en concreto a la localidad de Torremolinos, para acompañar a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Una agradable brisa marina nos recibe en una tarde apetecible. Se aproximan las 7 de la tarde y nuestra Agrupación forma en la Plaza Costa del Sol ante la mirada curiosa de gran cantidad de visitantes que se encuentran en esta turística localidad y que se han encontrado con la instantánea. Nos dirigimos hacia la contemporánea Parroquia de la Madre del Buen Consejo ante la que ya se agolpa cierto público.
A las 7 en punto de la tarde, la Cruz de Guía da paso a los nazarenos burdeos del Señor cuyo majestuoso trono aparece pocos minutos después. Los hombres de trono comienzan a colocarse junto a la escalinata de acceso al templo para afrontar la complicada salida debido a la inclinación de la misma y a las dimensiones de la puerta. Suena el Himno Nacional en honor del Señor de Torremolinos al que ya recibe el sol de la tarde. Baja el trono tras colocarse los zancos del paso, y tras la primera levantá nuestra banda interpreta enlazadas las marchas Reo de muerte y Costaleros del Amor para los primeros pasos del Nazareno por la calle homónima a su Parroquia, buscando la Avenida de los Manantiales para luego ingresar en la céntrica Plaza Costa del Sol sonando en estos siguientes compases marchas de corte más clásico, al igual que en la contigua Avenida de Palma de Mallorca: Himno de San Antonio, ¡Oh, bendita Estrella!, La oración del huerto, Oración, Alma de Dios,...
Llegados a la rotonda de la confluencia de la Avenida de Palma de Mallorca con la Avenida Joan Miró, la procesión abandona las amplias y luminosas avenidas más típicas de estas localidades costeras, para adentrarse en calles más tradicionales. Si bien el repertorio sigue siendo eminentemente clásico (Nuestro Padre Jesús de la Victoria, Virgen de las Angustias, Presentado a Sevilla,...).
Revira luego el trono hacia la corta calle Estrella buscando la calle Doctor Jiménez Encina con la música de Consuelo gitano sonando ahora marchas de algo más de intensidad, como Jesús del Prendimiento, conforme cae la noche.
Gira luego el paso hacia calle García de la Serna donde se interpreta Aurora de Resurrección, del que fuera nuestro director musical Juan Luis del Valle en un agradable reencuentro, siguiendo la calle con Señor de San Román. Al fondo de esta calle, en la intersección con Rafael Quintana Rosado, espera la Parroquia de Cristo Resucitado en cuyo saludo suena la música del Ave María de Vavilov, marchándose el paso, no podía ser de otra forma, con el canto Resucitó.
La Cofradía toma ya las calles de regreso a su templo, volviéndose en esta larga calle Rafael Quintana y su continuación en la calle Europa a un repertorio basado en sones clásicos como La Salve, Perdona a tu pueblo o Penas de San Roque. De aquí la Cofradía toma de nuevo una amplia avenida como es la Avenida Isabel Manoja, revirando el Señor con Estrella, Reina del Cielo.
Ya ha pasado la medianoche con la Cofradía accediendo a la calle de su Parroquia, a la calle Madre del Buen Consejo, a la que entramos con Mi Cristo de bronce en los atriles para el Señor girarse con Redención, Pasión y Amargura. Aquí, el Nazareno esperará a su Madre, a la Santísima Virgen de los Dolores, para encontrarse, interpretando nuestra banda en dicho encuentro de nuevo Ave María y tras ello La saeta.
Tras estas intensas emociones en la recogida, el Señor retorna a su templo volviendo a sortear una difícil entrada. Culmina nuestro Viernes Santo y nos espera un largo viaje de regreso descontando ya apenas un par de días para que culmine este sueño, para que termine otra Semana Santa más.
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