Crónica del Domingo de Ramos (mañana) 2017: la luz del Domingo de Ramos en La Luisiana


     Larga y dura había sido la previa noche de Vísperas, del Sábado de Pasión, y después de unas 7 horas de procesión nuestros autobuses llegaban a Palma del Río sobre las 4 y media de la madrugada. Casi amanecía el Domingo de Ramos y el retraso acumulado nos dejaba prácticamente poco tiempo para descansar para afrontar la primera jornada (con doblete además) del Domingo de Ramos, pues la mañana nos esperaba por otro año más para recibir al Jesús triunfante por las calles de La Luisiana.

     Los ojitos casi todavía pegados y muchos pensando en que la Semana no había sino comenzado y ya comenzaban esos días de no dormir bien, pero en cuanto la luz de la mañana nos daba en la cara se despertaban nuestros cuerpos junto con nuestros sentidos. Este año sí, radiante jornada que reflejaba en los más pequeños la ilusión del que empieza, un renacer que como el sol, como la primavera, como el azahar, vuelve a la vida y resurge con fuerza.

      A las 11 de la mañana nuestra Agrupación ya forma, a la hora fijada, en las puertas de la Iglesia de la Purísima Concepción. La figura de nuestro patrón San Sebastián que este año nos bendice por primera vez desde la punta de nuestro mástil recortaba su argénteo cuerpo sobre el celeste del cielo. Unos minutos de espera hasta que, con unos minutos de tardanza, sale la Cruz de Guía y los primeros niños hebreos. Poco después comienza a asomar el frontal del paso de misterio que llevará a Jesús a su Entrada Triunfal en esta improvisada Jerusalén luisianera. Paso a paso, prácticamente en cuclillas, comienza a asomar la escena: primero la niña hebrea que alfombra el paso del Señor, luego el hocico de la Borriquita que porta sobre su lomo al Señor que nos da su bendición... Sale el paso y tras el Himno Nacional y colocadas las patas del mismo, primera levantá y suena la marcha ¡Oh, pecador!, novedad este año en nuestro repertorio que apuntaba ya a ser una de nuestras más solicitadas marchas. Le seguiría otra novedad, A los pies de Sor Ángela, para abandonar la Plaza Pablo de Olavide y buscar la calle Greco en un recorrido que es novedad este año buscando la Gloria de la Plaza de la Inmaculada para saludar al monumento con la Patrona de la localidad con dos marchas que suenan a eso, a Gloria: ¡A la Gloria! y En la Gloria, Dios te Salve.
    Tras este instante, regresa el paso a su transitar por la Avenida de Andalucía para retomar su recorrido habitual, destacando la tradicional revirá de casi 180º en el Parque Félix Rodríguez de la Fuente en la que sonaron enlazadas las marchas Reo de muerte, La saeta y Presentado a Sevilla.
     Se iniciaba en este punto el recorrido de vuelta de la procesión volviendo a enlazarse más marchas, en este caso Nuestro Padre Jesús de la Victoria y Redención en el recodo del paso de la calle Fuentes de Andalucía a la calle Federico García Lorca. Subía ya el paso la ligera pendiente de la calle Jacinto Benavente que culminaría llegando a la calle Alcalde Ramón Freire, la última calle que desembocaría de vuelta a la Plaza Mayor, calle a la que el paso llega con otra novedad y otra de las marchas solicitadas este año, Cuando me alejé de Ti, que se seguiría de la también popularísima y solicitada Costaleros del Amor con la que el Señor entra entre aplausos a la Plaza. Es ya la última revirá, con la marcha Redención, Pasión y Amargura y con el reloj de la Parroquia marcando casi las 2 y media ya de la tarde. De nuevo la maniobra de entrada, de nuevo sones del Himno Nacional y el Señor se resguarda de la intensa luz que lo ha iluminado toda la mañana en la ahora agradecida sombra de la entrada de su templo despidiéndose hasta el próximo Domingo de Ramos.
     Terminaba nuestra segunda procesión de la Semana Santa y terminaba nuestra mañana de Domingo de Ramos. Pero tanto el día como la Semana Santa no habían hecho más que comenzar y en apenas un par de horas Cristo iba a ser recibido Triunfal junto a nuestros sones en otra localidad.


Comentarios