Nuestro repertorio semana a semana: La Salve

FICHA:

-Título: La Salve.
-Autor: Popular (atribuida a François Bourgoing) / Mateo José Martín.
-Año de composición: la marcha es una mezcla de elementos populares. Así el Salve Regina es un tema católico de origen popular cuya melodía más conocida podría datar del siglo XVII, mientras que el fragmento central responde a la sardana Nit de Llampecs, tema del folclore catalán posiblemente del siglo XIX. Ambos temas fueron unidos por el Subteniente Martín en la misma marcha datada hacia 1970.
-Dedicatoria: aunque no tienen ninguna, se podría decir que por el título se dedica a María Santísima.
-Origen: como hemos mencionado surge de una adaptación a la plantilla de Agrupación Musical de un canto religioso popular y una sardana catalana.
-1ª Adaptación: Banda de la 2ª Comandancia Móvil de la Guardia Civil del Cuartel de Eritaña de Sevilla.
-1ª Grabación: en el disco Marchas para las procesiones sevillanas (1972) de la misma banda.
-En nuestro repertorio desde: 2006.
-Estrenada: la marcha estuvo en el primitivo repertorio de la Agrupación, siendo interpretada en la calle por primera vez el Domingo de Ramos de 2006 en Tocina. En este año ha sido reestrenada con nuevos arreglos.
-Arreglos: los actuales son de José María Sánchez Martín.

Intentar analizar esta conocidísima marcha del género de las Agrupaciones en apenas unas breves líneas es casi tarea imposible tanto por su historia como por sus características que hacen de ella algo muy peculiar.

Portada del vinilo grabado por la Banda
de Eritaña que incluía, entre otros temas,
esta Salve
Hay que retrotraerse a los orígenes del estilo, el nacimiento de la Banda de la 2ª Comandancia Móvil de la Guardia Civil del Cuartel de Eritaña de Sevilla, la primitiva de las Agrupaciones Musicales, banda nacida como de cornetas en los años 40 pero que una década más tarde cambia su estilo con la llegada del Subteniente D. Mateo José Martín Martín apostando por ampliar la instrumentación de estas bandas creando una especie de híbrido de cornetas y tambores con nuevos instrumentos como trompetas, xilófonos, platos, flautas, gaitas,… y creando un nuevo tipo de marcha procesional. No añadimos nada nuevo a lo que todo amante del estilo precisamente llamado de Eritaña sabría.
Pero aunque conozcamos el artífice y la banda donde se fraguó ese inicio, como todo origen existen lagunas y cosas desconocidas perdidas ya en la memoria del tiempo. Una de ellas es el nacimiento precisamente de esta marcha: La Salve.

Partitura en tetragrama y siguiendo
la escritura musical medieval, tradicionalmente
usada para el canto llano, de la música del
 Salve Regina del Padre Bourgoing
De entrada, podríamos pensar que La Salve es una adaptación más, de las muchas que hay, de cantos litúrgicos y eclesiásticos, a la plantilla de Agrupación Musical, concretamente fueron el Subteniente Martín junto al Brigada Durán Palacios de los primeros artífices de estas adaptaciones.
En efecto la introducción es una adaptación al ritmo medido binario de marcha de la música de una popular y extendida versión del Salve Regina, una secuencia de las más conocidas dedicadas en el culto católico a María Santísima siendo una de las 4 antífonas del Breviario dedicadas a la Virgen. De texto en origen en latín, se atribuye según el lugar y el autor a diversos obispos, monjes y santos, siendo lo más seguro su origen altomedieval, posiblemente en un arco temporal que vaya entre los siglos IX y XIII, pues su canto fue muy difundido por las principales órdenes religiosas de esas centurias: franciscanos, dominicos, cistercienses,… Sobre la música original obviamente nada se sabe, sería posiblemente según las características del canto llano o Gregoriano: ritmo libre, monódico, solo vocal,…
Sin embargo la versión tomada para esta marcha se trata de una popular versión muy conocida universalmente y también en la Iglesia española, una versión que, si bien sigue las características de ese canto llano, se viene atribuyendo su música a un franciscano francés llamado François de Bourgoing, compositor algo desconocido que por los datos que hemos podido ver podría ser del siglo XVI o XVII.

Pero esta Salve solo ocupa la melodía de la introducción y su reexposición en la marcha (creando la típica form A-B-A de marcha clásica de Eritaña) estando el centro de la misma ocupado por una melodía diferente y donde radica la auténtica curiosidad de la pieza.
Y es que ese fragmento de marcha no es nada más y nada menos que otra adaptación de un tema popular, pero en este caso de tipo pagano: se trata de la sardana Nit de Llampecs (Noche de Relámpagos) tema proveniente del folclore catalán que como todas las sardanas su origen posiblemente se sitúe en el siglo XIX (momento en que la sardana catalana fue renovada).

Carátula del LP del grupo de rock
"Los Relámpagos", grabado en 1965 que
contenía dicha versión de la sardana
"Nit de llampecs", del que pudo ser
tomada por el subteniente Martín
El cómo un músico militar de origen andaluz (pues se conoce que el Subteniente Martín provenía de la provincia de Huelva) incluyó una sardana del folclore de Cataluña en una marcha procesional para la Semana Santa sevillana y más en el contexto socio-político de entonces es todo un enigma.
Los estudiosos y conocedores del mundo de las Agrupaciones Musicales dan varias teorías al respecto:
Una de ellas, poco verosímil y basada más en la presencia de las gaitas en la versión original, menciona que el Subteniente Martín la pudo conocer tras su paso por varios cuarteles del Norte de España, concretamente de Galicia, donde las bandas de gaiteros era común que llevasen en su repertorio temas populares, pudiendo ser este uno de ellos.
Otra, mucho menos probable, es que el propio Mateo José Martín fuera conocedor de la cultura y el folclore catalanes, pero pensando en el contexto es algo más que imposible.
Situándonos, se sabe que la Banda de Eritaña no incorporó gaitas a su plantilla instrumental hasta casi inicios de los años 70 (se dice que por la presencia en el Cuartel y en la banda de un músico gallego), por lo que al llevar la versión original ese pasaje en gaitas, se podría situar la adaptación en esos años (pues el primer y único disco de la Banda fue editado) en 1972. El contexto político de la España de esos años nos sitúa en el último lustro del régimen dictatorial de Franco durante el cual cualquier muestra o manifestación del folclore con tintes nacionalistas de cualquier región, entre otras cosas las sardanas, estaban prohibidas. Es lógico pensar que, clandestinamente, en el sentimiento del pueblo catalán permanecieron sus manifestaciones, pero no cabe ni imaginar que un andaluz participara de ellas y mucho menos alguien perteneciente a las Fuerzas del Estado y al estamento militar puesto que estaría saltándose la prohibición.
Entonces, ¿cómo conoce el señor Martín Martín esta música? La teoría más plausible nos habla de que en los años en que se fraguó esta nueva música procesional, un grupo de rock catalán llamado Los Relámpagos gozaba de gran fama a nivel nacional. Es sabido que este grupo a modo de reivindicación política del nacionalismo catalán y de su cultura y folclore pero realizada de manera encubierta “ocultó” sardanas populares catalanas en sus canciones o incluso las interpretaban tal cual, salvo que con instrumentos de un típico grupo rock. De hecho este grupo adaptó otros temas muy conocidos para el oído cofrade como son La Santa Espina (otra sardana) o incluso la Canción Húngara de la zarzuela Alma de Dios que el otro padre de las Agrupaciones, Manuel Rodríguez, también adaptó a marcha.
Lo más probable entonces es que Mateo José Martín fuera seguidor o por lo menos gustara de las canciones de este grupo e incluyera fragmentos de su gusto en sus marchas, por lo que hablaríamos de las primeras adaptaciones de temas no religiosos en la música cofrade.

Como vemos, una interesante historia de una de las marchas más populares y clásicas. Y es que quién le iba a decir a muchas de nuestras cofradías, y más ahora corriendo los tiempos que corren en los que se habla mucho de nacionalismos e independencia, que la música que suena tras sus pasos en un pasado reciente fue usado para reivindicar la cultura de un pueblo a través de las manifestaciones de su folclore como símbolo de identidad.

Bien pensado, todo ello nos lleva a reafirmar la profunda riqueza de la cultura de nuestra país ejemplificada en esta marcha en la que, y es algo que tal vez muchos desconozcan, se unen la tradición popular andaluza, catalana y gallega con la piedad popular y la eclesialidad de la Salve Regina, resultando La Salve en una marcha que, debido a su popularidad y a que es y seguirá siendo una marcha libremente interpretada, podríamos decir es todo un símbolo y ejemplo de tolerancia, libertad y comunión de los pueblos a través de la música cofrade.

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