Crónica del Domingo de Ramos (mañana) 2022: Regreso Triunfal en Nueva Carteya

      
     Como en la propia vida, todo pasa y todo llega. Y el tiempo pasó, inalterable su curso, a pesar de haberse parecido detener en aquel último Domingo de Resurrección de 2019, a pesar de esta larga Cuaresma de más de mil días sin nuestra Semana Santa, a pesar de la incertidumbre, de los miedos, de esta larga pesadilla que, aunque todavía no haya pasado del todo, sí comienza a dar síntomas de comenzar a quedar en el pasado y permitirnos regresar a aquella vida pasada, a la normalidad, a tantos besos y abrazos que se quedaron pendientes, a tantas tardes de charla y amistad, a volver a vernos sonreír sin impedimentos...

     Regresaba así nuestra Semana Santa y, con ella, nuestros sones, nuestra música, la música de la Vera + Cruz que se apagó en aquella última actuación en un ya lejano mes de marzo de 2020, pero cuya llama se ha sabido mantener viva, a pesar de los pesares, a pesar de las circunstancias, a pesar de los problemas, a pesar de los ensayos suspendidos a causa de esta pandemia que tanto azotó a nuestro pueblo, a pesar de los impedimentos, de haber perdido nuestro habitual lugar de ensayo, a pesar de aquellos que ansían vernos caer. Puede incluso que esa llama haya habido momentos de flaqueza en los que haya lucido débil, apenas sostenida en unos rescoldos, pero como el Ave Fénix, de ellos se ha podido regresar brillando con fuera.

     Y ese regreso tenía una fecha, 10 de abril de 2022, y un lugar,  Nueva Carteya. Regresaba nuestra música, regresaba la Semana Santa y regresaba a las calles de esta localidad cordobesa la joven Hermandad de la Entrada Triunfal.
     Amanecía y la brillante luz del Sol, de esa estrella que, como la titular mariana de la corporación nos ilumina y nos da calor, acompañaba a este múltiple regreso, triunfal como la estampa a la que acompañaríamos en esta primera mañana. Volvían los nervios y la ilusión, acentuados tras el largo paréntesis y más intensos para todos aquellos que se estrenan en esta pasión tan nuestra, tanto en nuestras filas de músicos como en ese cortejo lleno de niños hebreos, muchos de los cuales, por su temprana edad, incluso sea la primera Semana Santa que conocerán o recordarán.

     Las 10 menos cuarto de la mañana era la hora elegida para que el Señor y su Madre de la Estrella acompañados del Discípulo Amado entrasen triunfalmente en Nueva Carteya, si bien antes nuestra música en pasacalles parecía despertar a numerosos vecinos que curiosos se asomaban a las puertas de sus casas, como si recién despertasen para presenciar este sueño.
     A la hora dada, las puertas de la Parroquia de San Pedro Apóstol se abrían y pronto asomaría el paso de misterio de la Hermandad, alumbrando los estrenos que durante estos años no se habían podido producir. Tras el pertinente Himno Nacional, nuestra banda interpreta la marcha ¡Oh, bendita Estrella!, como el nombre de la titular mariana de la Cofradía, enlazada con ¡Oh, pecador!. Rodea el paso la Plaza Marqués de Estella, aún vacía de un público que todavía no parece darse cuenta de que ha vuelto el Domingo de Ramos, buscando las primeras calles de su recorrido, las calles Baena hacía Levante y de ahí revirar hacia la larga calle Llana en busca de la esquina con el Paseo de Diego Carro, la que se podría considerar como Carrera Oficial de la Semana Santa carteyana cuya revirá el paso afronta con las marchas Alma de Dios y Nuestro Padre Jesús de la Victoria sin solución de continuidad. Es la victoria de un Jesús triunfante que entra al corazón de su pueblo que conforme avanzan las horas parece ir despertando y saliendo a las calles, conscientes de que vuelve a ser Semana Santa.

     La clásica Virgen de las Angustias sirve de marcha para el saludo ante el oratorio de la Virgen homónima en la calle Francisco Merino, volviendo a su recorrido con la también mariana La Salve, avanzando en busca de la empinada calle Calvario a la que revira con la marcha Virgen de la Hiniesta.

     El mediodía comienza a acercarse con el paso de misterio afrontando la difícil subida a esta calle en la que suenan marchas como Mi Cristo de Bronce, Perdona a tu pueblo y Penas de San Roque. Resucitó en la llana calle San Pedro supone un respiro antes de que el paso suba por el último tramo de cuesta en la calle Mayor para desembocar de nuevo a la Plaza Marqués de Estella con Redención.

     El sol del mediodía aprieta con fuerza con el paso de misterio bordeando la Plaza en sus últimos metros. Nuestra Agrupación interpreta una última Oración musical con la marcha homónima que se enlaza con la música de Estrella, Reina del Cielo, como la Virgen de la Estrella es también la Reina de este Domingo de Ramos carteyano tras poder ver por primera vez la luz de este esperado día.
     Marcan los relojes aproximadamente las 12 y 25 minutos cuando el paso hace su entrada de nuevo en el templo. La pesadilla se convirtió en sueño y el sueño se hacía más real que nunca: la Semana Santa había hecho su entrada triunfal, más triunfal que nunca, y nuestra música con ella. Solo era el principio de una semana de emociones, la primera chicotá que nos devolvía a la realidad, a los sentimientos, a la vida.

     Agradecidos dejábamos atrás Nueva Carteya y nos embarcábamos hacia un nuevo destino. Como nuestra Semana Santa, nuestro Domingo de Ramos no había hecho más que empezar pues la tarde volvería a traer ilusión y estrenos en otra localidad.

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