Nuestro repertorio semana a semana: Señor de San Román
FICHA:
-Título: Señor de San Román.
-Autor: Emilio Muñoz Serna.
-Año de composición: 1994.
-Dedicatoria: a Nuestro Padre Jesús de la Salud de la Hermandad de los Gitanos de Sevilla.
-Origen: Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención de Sevilla.
-1ª Grabación: en el segundo disco de dicha banda titulado Redención (1996).
-En nuestro repertorio desde: 2019.
-Estrenada: estrenada en la salida procesional de San Juan Bosco de Palma del Río de ese mismo año.
Es esta la tercera marcha que nuestra Agrupación Musical ha incorporado del prolífico autor sevillano Emilio Muñoz Serna, director y prácticamente alma mater de la Agrupación Musical de la Redención de la Hermandad del Beso de Judas de Sevilla. Y casualmente, también en la realidad, se trata de la tercera obra de Emilio Muñoz Serna, siendo además una de sus marchas más clásicas y, junto a Rocío del Cielo, posiblemente la más difundida e interpretada de este autor y de su banda de origen.
Fechada, como reza en la portada de su guion, en noviembre de 1994, Señor de San Román fue un revulsivo en la forma de componer de Muñoz Serna. Y es que, si bien observamos características muy propias de sus anteriores marchas (y que han continuado en prácticamente toda su producción) como es el uso de una melodía muy marcada y característica, la estructuración de la marcha a base de repeticiones de frases sencillas, a veces variando las dinámicas para crear contraste, en esta marcha se separaría de sus dos predecesoras (Penas de San Roque -aquí analizada- y Divino Redentor).
En primer lugar, en su tonalidad: si las anteriores estaban compuestas en un La menor (sin armadura) y más apta para la corneta Do/Sib que la acercaban a clásicos del género, aquí encontramos un Fa menor, más apto para la corneta Do/Reb y más propio, entonces, de las Cornetas y Tambores. Rompedora sería, además, su introducción, contando con una especie de pre-introducción "a capella" (sin percusión) con todos los instrumentos en forte y prácticamente monódica que da paso a lo que sería una introducción propiamente dicha, melodía que se repite para dar paso a un tema principal en piano.
Tras ello, muestra un pasaje bastante novedoso para el género en la época, jugando con los moduladores, el contrapunto imitativo en las voces de trompeta y el contrapunto resaltando los trombones (frases que, de nuevo se repiten, según su sello) derivando a otra frase (también repetida) en la que la corneta toma el protagonismo llevando la melodía principal diferenciada de las trompetas 1ª.
Le sigue un solo de trompeta que deriva en dúo y, al final, en trío con la corneta (algo que, en Agrupación Musical, solo contaba entonces con escasos precedentes como Consuelo gitano), que culmina en el final, un final en ritmo, primero piano y en palillera y después forte y al parche en la percusión, pero que no sigue fielmente el tradicional motivo de "ritmo" de las Agrupaciones Musicales.
Su dedicatoria nos lleva, igualmente, a los propios inicios de la sevillana banda de la Redención, por entonces una incipiente Agrupación Musical que comenzaba a abrirse hueco acompañando a algunas Hermandades en Cruz de Guía caso, como vimos, de la Hermandad de San Roque, o como aquí con la Hermandad de los Gitanos, a cuyo titular, Nuestro Padre Jesús de la Salud, se dedica, reflejando su título, además, un pedacito de historia de esta corporación de la Madrugá pues el título alude a la Parroquia de San Román, templo en el que, en aquellos años, radicaba la Cofradía. No obstante, a pesar de ser una de las marchas con más calado del su patrimonio musical, no ha sido hasta no hará muchos años, cuando la marcha fue incorporada por la actual Agrupación de la Hermandad, cuando esta música sí se pudo escuchar finalmente tras el Señor de la Salud, si bien esta vez saliendo desde su actual Santuario propio pero recordando la que tantos años fue su casa. Son esas cosas, a veces inexplicables, que tiene la música cofrade.


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