Nuestro repertorio semana a semana: Sangre en tus clavos
FICHA:
-Título: Sangre en tus clavos
-Autor: Nicolás Miguel Barbero Rivas.
-Año de composición: 1998.
-Dedicatoria: al Cristo de la Penitencia, titular de la Agrupación de Cofradías de Linares (Jaén).
-Origen: Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares (Jaén).
-1ª Grabación: en su disco titulado Lágrimas de Pasión (1999).
-En nuestro repertorio desde: 2019.
-Estrenada: en la salida procesional de la Agrupación Parroquial del Santísimo Cristo de la Agonía de Palma del Río en el año 2019.
Dentro de la música cofrade, para cualquiera de sus géneros, encontramos determinadas composiciones que suponen verdaderos hitos, pues representan, por su calidad y/o innovación momentos determinantes e influyentes en la evolución de nuestra música. La obra que nos ocupa bien podría ser una de esas marchas dentro de las Agrupaciones Musicales, pues se la considera una de las primeras marchas completamente descriptivas y la primera fúnebre del género.
Sangre en tus clavos es la primera marcha del compositor nazareno Nicolás Miguel Barbero Rivas para la Agrupación Musical de la Pasión de Linares, una formación que, prácticamente desde sus inicios, ha querido seguir una clara filosofía musical en la que la apuesta por la calidad, tanto interpretativa como compositiva, son señas de identidad, y siendo desde esta marcha Barbero uno de sus autores "de cabecera" en una relación que ha aportado marchas de la talla de ésta, Lloras en tu Soledad, Atado a la columna o A la memoria de un amigo.
Data esta Sangre en tus clavos del año 1998, por lo que Barbero, quien ya había firmado marchas como Reo de muerte en las que, a pesar de su edad ya mostraba un buen manejo de la música, apenas contaría con la mayoría de edad, y sin embargo nos deja una obra totalmente rompedora y bastante madura, apoyada, además, en la propia interpretación de la Pasión, en la descripción musical de sus momentos a través de la música.
Ese carácter descriptivo se vislumbra a lo largo de toda la obra pero se percibe perfectamente ya desde el inicio: en un comienzo abrupto, en la tonalidad de Fa menor, en que todos los instrumentos entran con un carácter acentuado, Barbero inicia la marcha con tres severos golpes, tres "martillazos", tres acordes (el fundamental de la tonalidad) muy punzantes con los que se nos traslada al Calvario, al momento de la Crucifixión: es la representación sonora de los tres clavos que atraviesan las manos y pies de Cristo. Tras dicha introducción se presenta el tema que podríamos llamar principal, primero en piano y luego en forte, siendo un tema que, a pesar de parecer bastante sencillo, no abandona el simbolismo pues continúa articulándose alrededor del número 3 -esos tres clavos-, construyendo la melodía a base de motivos de tresillos de corcheas y negras que serán prácticamente omnipresentes en toda la duración de la pieza. Barbero utiliza los contrastes en las dinámicas para seguir describiendo la historia hasta llegar a un forte apoyado por el brillo agudo de las cornetas que acaba derivando en unos pasajes en los que el trombón toma el protagonismo, tema que termina de manera repentina.
Tras un compás prácticamente en blanco, los instrumentos agudos (trompetas y cornetas) cogen la marcha en una parte de carácter muy coral y sin percusión a base de llamadas de negras y utilizando fuertes disonancias armónicas que generan gran tensión y dramatismo (y que en la partitura, en una acotación, se nos indica que representa a "La gente" al pueblo que está presente en el momento, como si murmurara y/o expresase su dolor), dramatismo que se ve reforzado cuando los instrumentos graves rompen en forte y se suman junto a la percusión, casi como sonando a un cielo tormentoso mientras el trombón (que en las acotaciones indica que representa a Jesucristo, tal vez pronunciando su última palabra) vuelve a tomar el protagonismo en una melodía profundamente dolorosa y que se vuelve a interrumpir súbitamente.
Es aquí cuando la marcha encamina su final, modulando a un tema en una tonalidad Lab menor (tonalidad no muy frecuente en la música procesional) que se vuelve a introducir por un tresillo de negras de trompeta que rompe el silencio, según la partitura "Lamentos, recuerdos, se abre la Tierra, Jesús ha muerto". Con un carácter algo triunfal y menos doloroso (aunque sin abandonar el modo menor) la partitura adquiere complejidad al desdoblarse las voces agudas, llevando unas el tema principal, mientras otras siguen manteniendo el motivo de las llamadas a base de negras y con los trombones llevando su propio tema, siendo una parte muy sobrecargada, casi barroca y compleja tanto armónica como contrapuntísticamente y que, nuevamente, Barbero corta de repente para, tras una transición en piano, volver a presentarnos, esta vez con el acorde de la nueva tonalidad Lab menor, el mismo motivo de los tres golpes de la introducción.
Como decíamos anteriormente, esta fue la primera marcha de Barbero para la Pasión de Linares, quien , felizmente para la música cofrade, fue dado a conocer a esta Agrupación por el también nazareno José Manuel Mena Hervás, quien lo conocía de su banda de la Estrella de Dos Hermanas y que aconsejó a la dirección linarense a un joven compositor que comenzaba a hacer cosas entonces novedosas, dándose también la curiosidad de estar dedicada, no a un titular de una Hermandad, ni siquiera es una imagen que suela ser procesionada, sino que se dedica a la imagen del Cristo de la Penitencia, obra del escultor cántabro Víctor de los Ríos que es titular de la Agrupación de Cofradías de dicha ciudad jiennense y que, según la propia web de la entidad, fue encargado "al estilo del popular Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí. Reflejando en su obra ese dolor y esa serenidad de Jesús en la cruz".
Sangre en tus clavos supone, nuevamente, un paso más en la apuesta de nuestra Agrupación por la calidad y variedad musical, una marcha que viene a enriquecer nuestro repertorio para mayor gloria de nuestras Hermandades y que, además, viene a sumarse a la lista de marchas con un claro carácter religioso y solemne, toda una banda sonora para acompañar como se merece la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo que cada primavera es representada en nuestras calles.


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