10 años de Vera + Cruz, una historia de música...
Era el 2 de febrero de 2006...
Año de nieve, año de bienes que se suele decir, y en Palma del Río apenas dos días antes un manto blanco había cubierto inesperadamente la ciudad.
En esos mismos días de finales de enero una decisión estaba a punto de tomarse, una decisión que cambiaría para siempre la historia de la música cofrade palmeña, y que vio la luz aquel 2 de febrero.
Un ir y venir de gentes en aquel cocherón de la antigua harinera, un "reencuentro" de los que siempre habíamos sido amigos aunque hubiera quien se empeñara en vernos como rivales. Aquel día la unión hacía la fuerza.
Una partitura, solo una, cubría el atril aquella noche. Como no, la inmortal La saeta, el "himno" de las Agrupaciones Musicales, daba inicio a una Agrupación que nacía con el proyecto de aportar un salto de calidad a lo que hasta entonces había habido en Palma.
Han pasado 10 años de aquella noche. Del centenar de músicos que vivimos aquel nacimiento hoy apenas somos una docena los que hemos vivido íntegramente estos 10 años, con sus más y sus menos, sus buenos momentos y los malos. Como en la vida misma ha habido personas que tiraron la toalla y quienes no, gente que ha ido llegando y gente que se han ido, gente que han dejado su huella y gente que mejor que no hubieran pasado, gente fiel a su música a pesar de los pesares (entre ellos quien ahora les escribe) y quienes han preferido buscar sus metas en otros lugares...
En total prácticamente más de 200 personas han pasado por esta Agrupación en estos 10 años y todos ellos, a su forma, han contribuido a ello.
Hoy, 10 años después, la meta sigue siendo la misma, dar ese salto de calidad, costoso y lejano todavía, pues nada se consigue por arte de magia, sino que se necesita trabajo y unidad ante todo y contra todo, pero una meta que, aunque se pueda antojar imposible para muchos, pueden ser alcanzables si se sigue apostando en ello.
El ejemplo lo tenemos delante mismo: algunas personas hubieran apostado porque este día llegara, poca gente hubiera pensado que en esta ciudad tal y como es para sus cosas una banda llegase a cumplir 10 años en progreso prácticamente ascendente, y sin embargo ahí seguimos, y hoy estamos de celebración y con nosotros toda la historia de la música procesional de Palma del Río.
Que estos 10 años no sean sino el prólogo a una larga vida que venga cargada de éxitos futuros, tanto por quienes hemos sido fieles estos 10 años, como por quienes quieran venir o volver a la que siempre será su casa.
Año de nieve, año de bienes que se suele decir, y en Palma del Río apenas dos días antes un manto blanco había cubierto inesperadamente la ciudad.
En esos mismos días de finales de enero una decisión estaba a punto de tomarse, una decisión que cambiaría para siempre la historia de la música cofrade palmeña, y que vio la luz aquel 2 de febrero.
Un ir y venir de gentes en aquel cocherón de la antigua harinera, un "reencuentro" de los que siempre habíamos sido amigos aunque hubiera quien se empeñara en vernos como rivales. Aquel día la unión hacía la fuerza.
Una partitura, solo una, cubría el atril aquella noche. Como no, la inmortal La saeta, el "himno" de las Agrupaciones Musicales, daba inicio a una Agrupación que nacía con el proyecto de aportar un salto de calidad a lo que hasta entonces había habido en Palma.
Han pasado 10 años de aquella noche. Del centenar de músicos que vivimos aquel nacimiento hoy apenas somos una docena los que hemos vivido íntegramente estos 10 años, con sus más y sus menos, sus buenos momentos y los malos. Como en la vida misma ha habido personas que tiraron la toalla y quienes no, gente que ha ido llegando y gente que se han ido, gente que han dejado su huella y gente que mejor que no hubieran pasado, gente fiel a su música a pesar de los pesares (entre ellos quien ahora les escribe) y quienes han preferido buscar sus metas en otros lugares...
En total prácticamente más de 200 personas han pasado por esta Agrupación en estos 10 años y todos ellos, a su forma, han contribuido a ello.
Hoy, 10 años después, la meta sigue siendo la misma, dar ese salto de calidad, costoso y lejano todavía, pues nada se consigue por arte de magia, sino que se necesita trabajo y unidad ante todo y contra todo, pero una meta que, aunque se pueda antojar imposible para muchos, pueden ser alcanzables si se sigue apostando en ello.
El ejemplo lo tenemos delante mismo: algunas personas hubieran apostado porque este día llegara, poca gente hubiera pensado que en esta ciudad tal y como es para sus cosas una banda llegase a cumplir 10 años en progreso prácticamente ascendente, y sin embargo ahí seguimos, y hoy estamos de celebración y con nosotros toda la historia de la música procesional de Palma del Río.
Que estos 10 años no sean sino el prólogo a una larga vida que venga cargada de éxitos futuros, tanto por quienes hemos sido fieles estos 10 años, como por quienes quieran venir o volver a la que siempre será su casa.
Comentarios
Publicar un comentario