Nuestras Hermandades-Madrugá de Viernes Santo: Nazareno de Palma del Río (Córdoba)

     Un año más, la noche más larga, la Madrugá del Viernes Santo, será la única que bajo su manto de oscuridad y estrellas nos brinde la única oportunidad que tenemos de ofrecer nuestra música en la Semana Santa de nuestra propia casa, acompañando otro año más a Nuestro Padre Jesús Nazareno en nuestra Palma del Río (Córdoba).

     El Señor del Hospital, Señor de la Madrugá palmeña, es el primer titular de la Muy Ilustre y Pontificia Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de la Piedad y San Juan Evangelista, la decana de las Hermandades penitenciales que existen en nuestra ciudad, fundada posiblemente entre fines del siglo XVI o principios del XVII en el Hospital de San Sebastián, donde hoy tienen aun capilla propia, siendo su sede canónica desde la que procesionan, como hace siglos, cuando el reloj de la Iglesia del Hospital marca las 5 de la madrugada en punto.

     Aunque la cofradía tiene gran antigüedad, la venerada imagen del Nazareno es una obra contemporánea que vino a sustituir a la barroca que fue destruida en la Guerra Civil, siendo su autor el valenciano D. Pío Mollar Franch y estando fechada en 1941, justo tras la refundación de la Hermandad. Es imagen de talla completa aunque para vestir y articulada en sus brazos, siendo muy distintiva la melena postiza, y guardando gran semejanza con otro Nazareno de Mollar, el de Montoro, tallado antes que el palmeño al parecer a imagen de una foto antigua del Nazareno montoreño, que serviría así de inspiración para ambos. El Señor aparece en el momento de cargar con la Cruz, en este caso una interesante cruz de orfebrería barroca labrada en plata por el orfebre Pedro Gallego en 1691, dando una potente zancada para avanzar camino al Calvario.
     Procesiona sobre un paso en estilo neobarroco en proceso de tallado por los hermanos Higueras de Córdoba que se ilumina con 4 candelabros de esquina en madera con apliques de orfebrería de Emilio León y 4 laterales que son de orfebrería del siglo XVII, y es llevado por hermanos costaleros.

     De nuevo, de los 8 días que conforman la Semana Santa, vuelve a ser la del Nazareno la única que nos da la oportunidad de sacar a relucir nuestro trabajo en nuestro propio pueblo, ante nuestros vecinos, nuestros familiares y amigos, que solo en esta Madrugá tienen la oportunidad de escucharnos sin tener que trasladarse a otros pueblos como nosotros, su banda, lo hacemos cada día de la Semana Santa. Es por ello que la cita de la Madrugá es tan importante, porque aunque se cumpla el dicho de que nadie es profeta en su tierra, cualquier mínima oportunidad que se nos dé para mostrar nuestro buen hacer es agradecida de la mejor manera que sabemos: con nuestra música.

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