Salida procesional del Santísimo Cristo de la Agonía de Palma del Río (Córdoba)

El intenso azul del cielo que ocupa el fondo de esta foto no hacia presagiar el desenlace de la procesión.
     El fin de semana repleto de actuaciones de la Agrupación culminaba en la tarde-noche del mismo domingo 10 de marzo, momento en que nuestra formación acompañaría por quinta vez consecutiva la salida procesional del titular de la Agrupación Parroquial del Santísimo Cristo de la Agonía, grupo que desde su fundación siempre ha confiado en el trabajo de nosotros, sus vecinos, para acompañar musicalmente cada año su salida y con el que cada vez estrechamos más lazos de unión y colaboración en diferentes actividades.

     Otro año más, a las 5 y media de la tarde de un domingo estaba previsto que se abrieran las puertas de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, sin embargo la incertidumbre fue la nota dominante durante toda la jornada en una climatología que jugaba al despiste con estos jóvenes cofrades.
     Así, llegó la hora de salida en la que sin embargo una nube que descargó una ligera lluvia impedía a este grupo ponerse en la calle a su hora.

     Hubo que esperar a media hora más tarde cuando el cielo se abría mostrando una cara algo más amable con un intenso azul en el horizonte, algo que aprovecharon los cofrades de la Agonía, en una no por ello poco arriesgada decisión, para ponerse en la calle y mostrar al pueblo sus últimos estrenos sacados con esfuerzo y trabajo que ahora ven su recompensa.
     Marca una corneta el Himno Nacional y tras él vuelve a sonar "Cerca de Tí, Señor" como primera marcha, al igual que lo hiciera el pasado año. Abandona el Señor de la Agonía los alrededores de la Parroquia en una chicotá a ritmo algo ligero mientras la banda interpretaba "Redención, Pasión y Amargura" hasta acercarse al arco de la Puerta del Sol.

     Sale así la procesión al corazón de la ciudad, la Plaza de Andalucía, entrando en calle Feria con la marcha "Nuestro Padre Jesús de la Victoria". Llegados a la altura de la Iglesia de Santo Domingo se apunta otra marcha y la banda interpreta "Redención", mientras el cielo poco a poco comenzaba a perder su tono azulado.
     Reviraba posteriormente el paso hacia la calle San Sebastián con la marcha "Sagrada Cena" en para llegar a la Plaza de Jesús Nazareno. Con total presteza, la Agrupación Parroquial realiza un breve saludo a la Hermadad del Nazareno, apremiados por la posibilidad de precipitaciones, mientras la banda interpreta los sones de la recien estrenada "Nazareno del Cielo", marcha dedicada a la corporación de la Madrugá palmeña que otro año más salía a recibir a estos cofrades. Y de "Nazareno del Cielo" a "Nazareno de la Trinidad" para abandonar los alrededores de la Iglesia de San Sebastián para encarar la calle Cigüela.
     El cielo comenzaba a tornar cada vez más plomizo, aumentando la preocupación y con ello la velocidad del cortejo, que no obstante pudo disfrutar de algunas marchas en revirás como las de la calle Cigüela con la Plaza de la Constitución y la calle Castillejo donde se interpretó la marcha "Dolor, lágrimas y sumisión".
    
     Una vez llegada la procesión a la Plaza de España, el cortejo, en lugar de girar hacia la calle Plata varió su recorrido buscando acortar su presencia en la calle ante el riesgo de lluvia continuando hacia la calle Portada en busca a la calle Alamillo. Sin embargo, la decisión llegaba tarde, el intenso azul que recibía al Cristo en su salida se había tornado en un espejismo, y cuando el paso encaraba esta última calle en dirección a Ana de Santiago para regresar a su templo por la calle Nueva, el agua arreció con cierta fuerza, obligando al equipo de capataces a ocultar tras un plástico la imagen del Santísimo Cristo y obligando al cortejo a girar sobre sus pasos hacia la calle Feria siguiendo el recorrido más corto y rápido posible.
     En un tremendo esfuerzo por parte de los costaleros, el paso avanzaba grandes distancias a gran velocidad sin apenas descanso, lo que no impidió que nuesta banda animara y empujara con sus sones esta difícil situación, interpretándose algunas marchas como "Nuestro Padre Jesús de la Victoria" o "Consuelo gitano" durante esta vuelta que, en el tiempo que duró, se hizo demasiado larga para todos.

     Llegados al final de la calle Feria, el agua se detuvo unos momentos o si caía lo hacía con menos fuerza, lo que se aprovechó para interpretar la marcha "A ti, José" junto al arco que da acceso a la calle Cardenal Portocarrero en el que, una vez a resguardo, los costaleros tomaron un respiro.
     Tras él, el paso continuaba su camino con la mente puesta en llegar lo antes posible a casa y evitar daños mayores, recogiéndose a los pies de la barroca torre de la Parroquia en un día que acabó mostrando su peor cara, quedando solamente la esperanza de que el próximo año el tiempo respete.


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