martes, 25 de abril de 2017

Crónica del Viernes Santo 2017: la multitud se congregó en torno a la Vera + Cruz de Alhaurín de la Torre


     Ya era Viernes Santo y casi sin pensarlo habíamos llegado al antepenúltimo de nuestros acompañamientos musicales. Y este año, en una jornada que siempre había sido sinónimo de cercanía, cambiábamos la vecindad de nuestra localidad o de localidades vecinas con un destino algo más distante, de hecho el más lejano a los que ha acudido nuestra Agrupación. Viajábamos a Alhaurín de la Torre, en Málaga, donde esperábamos disfrutar un Viernes Santo muy diferente y que ya se llevaba viviendo desde por la mañana en este lugar.

     Tarde soleada y casi veraniega nos recibe en a esta localidad cercana a la Costa cuando llegamos a eso de las 5 de la tarde. Se presumía una tarde noche con un gran ambiente alrededor de la Cofradía de la Vera+Cruz torrealhaurina, la popularmente conocida como Cofradía de los Verdes, ambiente que ya se dejaba ver con el público que ya comenzaba a acercarse a la calle Álamos donde tendría comienzo el pasacalles previo de las bandas, muchos de ellos especialmente atraídos por la presencia de la Legión Española, concretamente del Tercio "Don Juan de Austria" 3º y de la Banda del Tercio "Gran Capitán" 1º.
     A las 6 de la tarde las dos primeras bandas formábamos para iniciar el discurrir de este pasacalles para anunciar la procesión de "los Verdes", ambas bandas con sones de Vera+Cruz para la Vera+Cruz aunque con estilos y formas muy distintas, pues comenzaba abriendo la Banda de la Santa Vera+Cruz de Alhaurín el Grande que, con escuadra de gastadores incluida, llevaba una estética y unos sones marciales tan típicos aquí pero tan diferentes a lo nuestro. Tras ellos ocupó nuestra Agrupación su lugar y, bajo la protección de la argéntea figura de San Sebastián que desde la punta de nuestro mástil apuntaba al cielo de Alhaurín (localidad que, casualmente, también cuenta con su patronazgo, de ahí que este detalle llamara la atención de muchos torrealhaurinos), iniciamos sin prisa pero sin pausa este largo pasacalles a ritmo de ordinario, no sin antes una breve parada ante el palco de las autoridades civiles, religiosas, cofrades y militares situado en la desembocadura de la calle Álamos a la Avenida de España ante el que se interpretó a paso lento la marcha Aurora de Resurrección.
     A partir de ahí, mientras las autoridades y la Legión participaban en un homenaje a este cuerpo en la Plaza homónima, las dos bandas continuamos esta primera parte del pasacalles, en nuestro caso sonando tanto marchas de procesión adaptadas a este ritmo (Cerca de Ti, Salud de San Bernardo,...) como temas de ordinario clásicos de banda (Popi, Pepe,...). Esta primera parte del pasacalles concluiría a eso de las 7 de la tarde cuando todas las bandas participantes junto con la Legión fuimos dirigidas hacia la Casa Hermandad situada en la calle Palacio de Oriente donde, tras todos rendir honores al Santísimo Cristo de la Vera+Cruz, comenzaría su traslado a su sede canónica por parte de los caballeros legionarios para su procesión en la noche. Tras recorrer algunas calles más en la Plaza de la Concepción, junto a la Parroquia de San Sebastián y de la Inmaculada Concepción, concluía nuestro pasacalles pasadas las 7 y media. Era momento de un breve descanso y esperar a la procesión.

     Es pasadas las 10 de la noche cuando nuestra Agrupación vuelve a formar y con Nazareno de la Trinidad hace un breve pasacalles hacia la Parroquia de San Sebastián y de la Inmaculada Concepción. Lucen las calles que habíamos estado recorriendo durante la tarde ahora alfombradas de romero y vestidas de verde y con gran cantidad de público esperando la salida procesional, salida que se inicia a las 10 y media con la salida de la Cruz de Guía ante la que suenan los toques de estilo militar de nuestra homónima de Alhaurín el Grande, tras lo cual cientos de nazarenos de verde túnica de terciopelo visten de este color la Plaza. Sale tras ellos el dorado trono del Santísimo Cristo de la Vera+Cruz con la Marcha Real que interpreta la Banda de la Legión que se sigue de uno de sus himnos, el consabido "Novio de la Muerte". Gran parte del público aguardaba este momento aunque la devoción al Santísimo Cristo también se hace patente con los vítores al Santísimo Cristo que abandona la Plaza en busca de la calle Cantarranas con el acompañamiento militar de los legionarios.
     Al paso de unos instantes, tras una comitiva de mujeres ataviadas de mantilla y algunos nazarenos con estandartes e insignias que cambian su color ahora al negro, se iniciaban los tramos de la Santísima Virgen. Sale su estandarte y tras él, abriendo su tramo, nuestra Agrupación se incorpora con su música. Los sones y tintes puramente marciales que hasta ahora habían dominado musicalmente en la procesión se transforman ahora en música algo más refinada y más puramente cofrade en los instrumentos de nuestra banda que interpreta en la Plaza Cuando me alejé de Ti, La saeta y Redención. A partir de este momento la música no dejaría de sonar ante unas calles repletas de gente, especialmente la calle Málaga a la que el cortejo penitencial gira casi 180º volviendo a pasar por la Plaza de la Iglesia y en busca de la Plaza de San Sebastián hacia la calle Ermita.
     Recorrido y acompañamiento bastante tranquilo sobre todo en comparación con el movido pasacalles de la tarde, pudiendo nuestra banda interpretar su música casi a placer sin que ello sea motivo para relajarnos, sonando marchas casi como si fuera por cada "chicotá" del recorrido y mezclando tanto repertorio clásico como moderno y propio. Momentos especiales por ejemplo en la Plaza de Santa Ana cuando sonó Nazareno del Cielo para luego sonar enlazadas ¡A la Gloria! y Aurora de Resurrección con la que tomamos la calle Real.
     Llegados a la pequeña plazoleta de la intersección de la calle Real con calle Juan Carlos I está la procesión en su punto más lejano de su templo e inicia el recorrido de vuelta en el que seguirían sonando las marchas. Con En la Gloria, Dios te Salve llegamos a la Plaza de San Sebastián y buscamos la calle Málaga, la última antes de la recogida, llegando a la Plaza de la Concepción cuando pasan algunos minutos de las 2 de la madrugada. En este punto termina nuestro cometido como banda de cabecera del tramo de la Virgen, pero nos aguardaría una sorpresa más. Y es que, parado el trono del Santísimo Cristo en la Plaza enfrentado a la puerta de su templo, se nos solicita interpretar alguna marcha al Señor. La Legión nos "cede" su puesto y, del canto militar "Novio de la muerte" pasa por un momento a sonar la marcha Reo de muerte, momento de gran belleza con el gran trono del Santísimo Cristo que llace muerto en la Cruz mecido suave al compás de la marcha en la noche del ya Sábado Santo. Poco después el palio de la Nuestra Señora de la Soledad llega también a la Plaza. Mira la Madre al Hijo, ambos tronos enfrentados, mientras nuevamente se nos permite acompañar tan precioso momento con nuestra música, sonando Redención entre los vivas del pueblo al Cristo de la Vera + Cruz y a la Virgen de la Soledad.
     "Devolvemos" ya su lugar a la Banda de Música Municipal que interpreta el Himno en honor a la Virgen y a los caballeros legionarios que entonarían una vez más su "Novio de la muerte" para acompañar la entrada del Cristo con la Marcha Real que cierra un Viernes Santo con un gran ambiente y que, para todos, tuvo un nombre: Vera + Cruz.
     Largo regreso nos quedaba ya a casa y mientras decíamos adiós (con un más que posible hasta luego) a Alhaurín de la Torre, parecíamos decir también adiós a una Semana Santa que ya se nos escapaba de las manos y a la que solo le quedaban un par de citas más. Cristo había muerto en la Cruz, en la Vera + Cruz, el Viernes Santo, y ya aguardaba el Sábado Santo. Era turno de acompañar Su Santo Entierro.


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