viernes, 4 de marzo de 2016

Especial X Aniversario - Un recuerdo a las que fueron nuestras Hermandades: Vera-Cruz de Montemayor

     Adelantamos a hoy viernes la última de las entradas dedicadas a nuestras Hermandades de Semana Santa que hemos acompañado en estos 10 años de historia.
    Cerramos con otra Hermandad que 2015 supuso nuestro último año acompañando a sus titulares, y que mejor que cerrar con una Hermandad con la que compartimos advocación, la Cofradía de la Vera-Cruz de Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna y María Santísima de la Soledad de la localidad cordobesa de Montemayor que procesiona en la jornada del Jueves Santo desde su propio templo, la Ermita de la Vera-Cruz.

     Como hemos mencionado al hablar de otras corporaciones de la Vera-Cruz que hemos repasado en estos especiales o que acompañamos actualmente, como las de Aracena, Rute, Tocina o el propio caso de Palma del Río, la de la Vera-Cruz es la Cofradía penitencial más antigua de la Semana Santa de Montemayor, concretamente fundada, como sucede también con éstas, a mediados del siglo XVI, siendo una fecha probable de fundación la de 1560, teniendo pronto gran auge pues la Cofradía pronto construye su propia Ermita, fechada en esa misma centuria. En un inicio rendían culto a un Crucificado, una antigua imagen del siglo XVI que aun se conserva e la Ermita que recibiría la advocación de Cristo de la Vera-Cruz. La Cofradía sería Cofradía de Sangre, es decir, de hermanos flagelantes, que procesionaría en la tarde del Jueves Santo, caso similar al visto en Rute o mencionado en Palma. Tal vez por este motivo, y con los preceptos postridentinos que apoyaban el uso de imágenes de la Pasión para reforzar la Evangelización en la calle, a la Hermandad incorpora en 1640 la Cofradía de Cristo Amarrado a la Columna, que es la imagen cristífera que procesiona en la actualidad junto a la Virgen de la Soledad, talla ya del Setecientos, y que procesiona también en la jornada del Sábado Santo. La eliminación de los hermanos de sangre en la Dicósesis de Córdoba por parte del obispo Trevilla en el siglo XIX, supondría, al igual que en otras localidades, una posible merma en la Cofradía que, sin embargo, se pudo recuperar, manteniendo la veneración a la Vera-Cruz en Montemayor hasta la actualidad.

     Tres titulares venera esta corporación crucera, si bien, como se ha dicho, el primitivo Cristo de la Vera-Cruz, interesante obra del siglo XVI, no procesiona en la actualidad. Sí lo hacen la imagen de Jesús Amarrado a la Columna, una valiosa imagen anónima barroca del siglo XVII de la Escuela Granadina, aunque ha sido bastante intervenida y modificada especialmente en su policromía, datando su última intervención de 2001 por Manuel Luque Bonillo. La Virgen de la Soledad es imagen de candelero dieciochesca de rasgos más populares.

     Durante dos años, 2014 y 2015, nuestra Agrupación acompañó esta procesión en la noche del Jueves Santo de esta localidad cordobesa. Procesión de gran fervor a lo largo de la cual decenas de saetas se cantan al Señor Amarrado, Señor de la Vera-Cruz, devoción de siglos y siglos, devoción histórica como muchas tantas que nuestra Agrupación, que precisamente lleva el nombre de Vera + Cruz en honor a esa histórica devoción que en la provincia de Córdoba se tuvo (y se tiene) a la Verdadera Cruz y que en tantos pueblos, como queda ejemplificado, supuso el nacimiento de su Semana Santa, entre ellos Montemayor y Palma del Río, Palma del Río y Montemayor.

     Con La saeta, simbólica marcha para nosotros pues con esta partitura comenzó la andadura de esta banda un 2 de febrero de hace 10 años, y en este caso la última marcha que se interpretó, la despedida, tras el Señor Amarrado de Montemayor, despedimos también esta serie de especiales dedicados a nuestras Hermandades del pasado. Esperamos que estas entradas hayan servido a modo de humilde homenaje hacia ellas pues todas ellas por su confianza en estos años han hecho posible esta historia de música.

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